viernes, 2 de julio de 2010

Una buena noticia

Una buena noticia: el miedo ha desaparecido, se ha esfumado completamente. Las noches no volverán a ser nunca más obscuras. Ya no buscaré más el abrigo protector de mi soledad porque las miradas ya no me intimidan. Dejaré mi casa y mi barco para vivir mi nueva libertad. Me dedicaré a descubrir mi alma, ahora que ya está a la vista.
Llamaré a tu puerta de nuevo, con un vestido blanco y un nuevo brillo en mis ojos. Y cuando me veas comprenderás enseguida lo que ha pasado. Gracias, gracias, gracias.... gracias por decir mi nombre.
Mi camino me espera y lo seguiré con alegría, unas veces con compañía y otras con mi luminosa sombra. Sea de una manera o de otra, da igual porque respiro. Inspiro y entra en mi la libertad. Expiro y sale de mi la luz.

Gracias, gracias, gracias... gracias por decir mi nombre.