viernes, 2 de julio de 2010

Una buena noticia

Una buena noticia: el miedo ha desaparecido, se ha esfumado completamente. Las noches no volverán a ser nunca más obscuras. Ya no buscaré más el abrigo protector de mi soledad porque las miradas ya no me intimidan. Dejaré mi casa y mi barco para vivir mi nueva libertad. Me dedicaré a descubrir mi alma, ahora que ya está a la vista.
Llamaré a tu puerta de nuevo, con un vestido blanco y un nuevo brillo en mis ojos. Y cuando me veas comprenderás enseguida lo que ha pasado. Gracias, gracias, gracias.... gracias por decir mi nombre.
Mi camino me espera y lo seguiré con alegría, unas veces con compañía y otras con mi luminosa sombra. Sea de una manera o de otra, da igual porque respiro. Inspiro y entra en mi la libertad. Expiro y sale de mi la luz.

Gracias, gracias, gracias... gracias por decir mi nombre.

viernes, 4 de junio de 2010


Pájaro volando

Anoche soñé con mi padre. Desde que murió, hace 5 años, he pensado mucho en él, pero nunca lo había visto en un sueño. No eran imágenes oníricas, borrosas e inconexas, el sueño me regaló un recuerdo que había olvidado y que ahora recupero para nunca más perderlo.
Mi padre me enseñó a dibujar un pájaro volando de un solo trazo, sin levantar la mano del papel.
En mi sueño, yo debo tener unos 4 o 5 años y mi padre, sentado en el sofá de casa, me dice "¿sabes dibujar un pájaro?" y yo le contesto que claro y "¿cómo lo harías?", me dice, y yo le dibujo en el aire un pájaro, con sus patas y su pico. "No, no. Un pájaro volando". Yo me quedo pensando un momento y vuelvo a dibujar el mismo pájaro pero sin patas, con las alas extendidas.
"Mira, yo te enseñaré a dibujar un pájaro volando sin levantar el lápiz del papel". Y cogió el bolígrafo que llevaba en bolsillo y le quitó el papel de plata al paquete de cigarrillos. Por la parte de detrás dibujó un pájaro volando de un sólo trazo. Mi cara se ilumina. Yo también quiero aprender.